tetramorfos

Por lo demás, la naturaleza dual del “Árbol de la Ciencia” no se le aparece a Adam más que en el momento mismo de la “caída”, puesto que es entonces cuando deviene “conocedor del bien y del mal” ( NA: Génesis, III, 22. — Cuando sus “ojos se abrieron”, Adam y Eva se cubrieron de hojas de higuera ( ibid., III, 7 ); esto hay que relacionarlo con el hecho de que, en la tradición hindú, el “Árbol del Mundo” es representado por la higuera, y también con el papel que desempeña este mismo árbol en el Evangelio. ). Es entonces también cuando se aleja del centro que es el lugar de la unidad primera, a la cual corresponde el “Árbol de la Vida”; y es precisamente “para guardar el camino del Árbol de la Vida” que los Kerubim ( los “TETRAMORFOS” que sintetizan en ellos el cuaternario de las potencias elementales ), armados de la espada flamígera, son colocados a la entrada del Eden ( Génesis, III, 24. ). Este centro ha devenido inaccesible para el hombre “caído”, que ha perdido el “sentido de la eternidad”, que es también el “sentido de la unidad” ( ver El Rey del Mundo, cap. V. ); volver al centro, por la restauración del “estado primordial”, y alcanzar el “Árbol de la Vida”, es redescubrir ese “sentido de la eternidad”. 6184 SC IX


Segundo o estudo detalhado de Michel Fromaget, «Le symbolisme des quatre vivants», a tradição judaica, desde os midraschim nascidos à sombra do segundo Templo de Jerusalém, nomeias os seres que compõem o Tetramorfos: Anjos, Querubins, Veladores, Guias, Vigilantes, Viventes… A tradição cristã, de acordo com os Padres da Igreja, lhes atribui também os nomes de Evangelistas e de Animais. Estes Quatro Viventes, estes Quatro Animais, para utilizar sua designação mais frequente, apareceram pela primeira vez na história — ligados a uma mesma história simbólica, ao mesmo tempo equilibrada e centrada — por conta da grande Visão de Ezequiel, em 592 a, quando o profeta estava deportado com seu povo em Babilônia. Este mesmo tetramorfo foi percebido por João Evangelista, seis a sete séculos mais tarde, através da porta que, para ele, “se abriu no céu”. Assim as descrições primeiras e originais dos Veladores dadas por Ezequiel e João figuram no cânon da Bíblia nos quatro textos fundamentais: Ez 1, 4-28; Ez 10, 1-22; Ez 43, 2-5 e Ap 4, 1-11.

Ananda Coomaraswamy

«ARTE E SIMBOLISMO TRADICIONAL»

En primer lugar, observaremos que todas las formas divinas bajo estudio son solares. Esto es suficientemente evidente en los casos de Argos, Purusa, Indra, Mitra, Horus, y Cristo. Que Argos oficie como «vaquero» recuerda la designación de Indra y el Sol como gopati en el Rg Veda y en el Mahabharata, y tanto más si recordamos que la Tierra en la tradición Védica es una «vaca». Los Tetramorfos o Querubines de Ezequiel 1:5 sigs. y 10:12 sigs., con sus múltiples ojos, están conectados con el Espíritu y con la Luz, y son evidentemente cuatro aspectos, reflejos, o poderes de la «gloria del Dios de Israel sobre ellos» (Ezequiel 10:19). En el arte cristiano se representan en la forma de un hombre con muchas alas y tres cabezas accesorias —las de un toro, un león, y un águila, representados por protomas en una disposición estrechamente semejante a la del nimbo de la deidad solar en Dokhtar-i-Noshirwán, donde, sin embargo, el águila ocupa el centro y el número de los protomas animales es doble. En lo que concierne a Satán, es más que dudoso si es Satán como tal, y no más.
El Tetramorfos, en tanto que un tipo de Cristo, es un aspecto del Sol. Sin embargo, los Querubines, en tanto que tales, no son Dios sino, más bien, los vientos del espíritu sobre los cuales cabalga Dios (Maruts) (cf. Salmos 18:10); se distinguen por su «exceso de conocimiento» de Dios (Summa Theologica I.108.5), siendo en este respecto superiores incluso a los Tronos; y desde este punto de vista puede decirse que sus muchos ojos implican su «conocimiento inmediato de los tipos de las cosas en Dios»; ellos ven lo que Él ve (en el «espejo eterno») y en este respecto ven como Él ve.

Gerard de Champeaux e D. Sébastien Sterckx

Meditações Tarô