Números — TRINTA
Filosofia
Mário Ferreira dos Santos: O NÚMERO TRINTA
Antonio Orbe: Excertos de Parábolas Evangélicas em São Irineu
Los discípulos de Valentín denuncian la página de San Mateo (v. Trabalhadores da Vinha).
«En la parábola misma de los operarios enviados a la viña — dicen (los valentinianos) — se significaban clarísimamente estos treinta eones. Porque unos salen de envío hacia la primera hora; otros hacia la tercera; otros hacia la sexta; otros hacia la nona, y otros hacia la undécima. Si las susodichas horas se componen (sumando) unas a otras, llenan el número de los treinta. Pues una, más tres, más seis, más nueve, más once hacen treinta. Y quieren se signifiquen los eones por medio de las horas» (Irineu de Lião).
Entre los eones y las horas de la parábola median analogías. Si 24 y no 30 forman el día sensible, tampoco se requerían más de 24 eones para el logos del pleroma.
Lo aritmético se presta a combinaciones, y por sí solo no justifica la parábola. A priori, los valentinianos utilizaron muchos otros elementos de Mt 20,1ss. La retribución única les daba pie a urgir una de sus tesis predilectas, como siglos después a Joviniano. Su exégesis llegó a nosotros implícita a contrario en la de San Ireneo. Pero entre las noticias formales, directas, sólo cuentan las aritméticas.
«Tales cosas no se dijeron manifiestamente (en la Escritura) por no entender todos (ni penetrar) la gnosis. Sino que el Salvador las significó misteriosamente por medio de parábolas a los capaces de saberlas. De esta suerte, los treinta eones fueron indicados mediante los treinta años — según decíamos — en que dicen no haber hecho cosa alguna a vista de otros el Salvador; y (también) mediante la parábola de los operarios de la viña» (Irineu de Lião).
Los 30 eones ocultos en el seno del Padre suscitan los 30 años de vida escondida de Jesús en Nazaret. La cifra resume igualmente las horas de Mt 20,1ss.